, “así como el puñal no puede matar al pensamiento, así tampoco la
desesperación, gusano inmortal y fuego inextinguible, puede devorar el yo que es el
fundamente en que aquélla (la desesperación) radica.
, “así como el puñal no puede matar al pensamiento, así tampoco la
desesperación, gusano inmortal y fuego inextinguible, puede devorar el yo que es el
fundamente en que aquélla (la desesperación) radica.